Experimentos

Experimento Nº6: Fifty Shades of Grey.

Muy buenos días, lectores! Me han extrañado? Sí, estuve ausente un par de semanas, pero no por cosas de puro vicio, saben? En estos días de ausencia aprobé el primer cuatrimestre de la Universidad (cada día estoy más cerca de ser Uwe Boll o Jules Stewart!), miré las ediciones de “The Hollow Crown” que tenían a nuestro nuevo actor favorito, comencé a escribir oficialmente para un blog de cine en el cual me pagan y, aparte de eso, estuve las 24 horas del día mirando muchos episodios de “Shaun the Sheep” trabajando. Excepto por una semana a la que le dediqué un pequeño Experimento. Recuerdan los Experimentos? Sí, son aquellos sometimientos de mi persona a algo que definitivamente no tiene un visto bueno y que jamás podría siquiera llegar a gustarle a alguien con más de dos neuronas, pero que sin embargo es popular, e intentar ver si me gusta por una semana. Como Justin Bieber. O “Glee”. Es así que esa semana decidí investigar un poco acerca de la trilogía ‘literaria’ “Fifty Shades of Grey”, con resultados bastante variados que dejo a continuación. Disfruten.

Día 1: Ok, hora de investigar un poco por qué es tan popular. Me siento frente a la PC y a Don Google vamos. Oh, sh*t. Creo que no tendría que haber elegido este tema, más cuando nadie me lo sugirió y nada más se me vino a la cabeza cuando vi los afiches por toda Buenos Aires con la publicidad de este libro. Queridos lectores, esto es material semi-erótico. Sí, como lo oyen. Está ahí, en la Wiki, lo pueden leer claramente. Trata acerca de una joven que comienza una relación con un multimillonario que resulta que es un poquitín complicado bajo las sábanas. Nos pasa a todas, verdad chicas? Y esto es popular por qué motivo exactamente? La última vez que vi un libro de este tipo, estaba tirado en una esquina en una librería de ésas que están en la costa sólo para que los turistas compren algo para leer en el camino de regreso y, para colmo de males, tenía una tapa con bordecillos dorados y la foto de un hombresote que parecía una versión aún más absurda de Fabio. Oh, escuchen esto! Comenzó siendo una fan-fic de “Crepúsculo”. Sí, esa “Crepúsculo”. Claro que luego le sacó todas las alusiones a vampiros, cambió los nombres, pero al parecer todo tiene el sello de calidad Stephenie Meyer. Miren, lo único bueno que salió de esa saga es la adorable personita que le tiró tanto Photoshop al póster individual de Lee Pace, que hizo que éste luciera atractivo… así que imagínense mi felicidad. 

 

Día 2: Creo que haber leído 15 horas al menos acerca de lo mismo me ha hecho una erudita en el campo, pero sin embargo tengo que comprar los libros y leerlos uno por uno, porque sino no sabría que escribir con respecto a este día y ganarían esos que se quejan de que escribo mucho. Así que me dirijo a la tienda departamental más cercana, con mi gato detrás rogándome que por favor no lo hiciera, que la última vez quedó sordo de un oído luego de haber escuchado a Gwyneth Paltrow cantar. Cuando llego a la tienda, me dirijo al book-shop y, como era de esperarse, resulta que han reemplazado todos los libros por DVDs y CDs, pero la simpática hipster en el mostrador me ofrece un capuccino y una copia de “Cumbres Borrascosas” porque es el único libro que tienen disponible aparte de las “Crepúsculo” y la biografía de Steve Jobs (porque todo es lo mismo para ellos). Vuelvo enfadada a mi casa (con un capuccino y una copia de la biografía, por supuesto) y decido buscar en las internetes a ver qué tal. Oh, sorpresa! Aquí están, el primero, el segundo, el tercero, todos in spanish. A ver qué tal? Mi gato se refugia en su búnker.

 

Día 3: AY. CARAMBA. No, ustedes no deberían leerlos, no al menos en las inmediaciones del trabajo, iglesia, jardín de infantes, transportes públicos, hospitales, plazas, escuelas y cualquier otro lugar que no tenga cerca una ducha y/o nadie que escuche sus ‘AH NOOOO’. La persona que los escribió tiene un problemita. Uno que involucra latigazos y cosas siendo introducidas por donde no se debe. Luego de terminar de leer el primero tuve que ducharme, espiritual y emocionalmente, porque jamás me he horrorizado ni sentido tan perversa desde la escena del sauna en “The Hollow Crown: Henry IV parte 2”. Los protagonistas, Anastasia Steele y Christian Grey, hacen cosas tan, pues, Penthouse, que  todo el tiempo estás esperando que aparezca Sasha Grey y se les sume. La escritura, de todos modos, es literalmente un horror: hay tantos espacios y signos innecesarios desperdigados por el texto que puedes llegar a pensar que la escritora lo escribió con una sola mano (comprenden, comprenden? GUIÑO GUIÑO). Ven? Yo jamás podría escribir algo así, soy más sutil que “Sin apartar sus ojos de los míos, introduce muy despacio las manos en mi pantalón, las pega a mi cuerpo, las desliza hasta el trasero y avanza hasta los muslos arrastrando con ellas los vaqueros.” Además, soy infantil, con cada mención al ‘sexo’ de alguien (sí, en este libro no se usa la palabra ‘genital’ porque muerde) explotaba a las carcajadas. Sí, estuve todo el tiempo riéndome.


Experimento Nº5: Glee.

Pueden creer que pasé casi medio año sin realizar un Experimento? Probablemente el trauma que me dejó el querer ser fan de “Crepúsculo” tuvo algo que ver, en especial con tantas chucherías disponibles que ansían torturarme por una semana simplementefor the lulz. De todos aquellos tópicos seleccionables, éste se me vino a la mente gracias a un comentario en la entrada (Recuerdan cuando solía escribir en este blog?) de mis 5 bandas favoritas horribles, en la que la adorable lectora María Paula comentó su placer culposo: tener todos (Todos? Seriously?) los covers de “Glee”. Esa simple palabra, además de la exposición irritante al show a la que me encuentro sometida cada día, hizo saltar mi pequeña lámpara de ideas, mientras que todo el resto del cuerpo intentaba desprenderse y huir hasta Corea del Norte. Como en todos los condenados experimentos previos, aviso, recuento mi semana intentando hacerme fan de algo que definitivamente no me agrada, con los resultados que esto produzca. Disfruten del mal Photoshop.

Día 1: Ok, qué rayos sé de “Geek”, “Glup”, “Glarfield”, “Glee”? Pues, recuerdo que, cuando salió, parecía bastante interesante e incluso me llamó la atención la idea del show que vendían los comerciales, o sea, un grupo de adolescentes que tenían un grupo de teatro. Al menos así parecía estar encaminado. Gracias a algo llamado torrents, pude ver el show a las horas de estrenado en los Estados Unidos vía Internet, así que pueden imaginarse mi terrible decepción al encontrar un intento barato de“High School Musical”, con menos influencia de Disney y más gente irritante (cómo se puede lograr ESO?). Estaban las porristas, los profesores ridículos y bonachones, la protagonista típicamente perfecta y, como no podía faltar, el clásico muchacho estadounidense modelo que, de la nada, tiene el impulso perfecto para romper en cantos en el momento más impráctico. Si una persona normal hiciese eso, en lugar de tener a todos los transeúntes cantando con ella, inmediatamente se llamaría a la Policía y éstos amablemente se llevarían a la persona al Centro Napoleónico más cercano. También sé que hicieron un personaje que difiere de los de “High School Musical”, la entrenadora cuyo comportamiento es tan caricaturesco que da vergüenza, pero eso no le impidió a los creadores el explotarla lo más posible. Luego de plantearme todo esto durante unas sanas 6 horas, procedo a seguir los consejos de“TeAmoooh12” en Yahoo!Respuestas: buscar todos los covers en YouTube.

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